Buenos días.
Ésto lo digo porque empiezo a escribir a las 07:20 de la mañana y no sé a qué hora terminaré el artículo.
¿Ésto que he escrito vale de algo? No pero es que no se me ocurría ninguna introducción para el texto.
Para bien o para mal, en los últimos tiempos, el debate que se ha tenido en España y, a veces, fuera de ella, ha sido Cataluña. Que si tal, que si cual, que si Pascual, el caso es que no hay medio de comunicación leído, oído o visto que no haya dedicado parte de su espacio al problema. Pero básicamente, ¿en qué consiste el problema? La gente dirá que en la independencia de la región. ¿Cierto? Bueno, con matices. Muchos. Al menos en mi opinión. Otra opinión mía es que quien monta un pollo como éste y con tanta vehemencia es, o porqué está muy convencido, está muy influenciado o quiere tapar (o que se deje de hablar) algo igual de importante. O más. Claro que también pueden más de una opción . En este caso, diría que las dos últimas.
Está claro, y así lo pongo en un artículo que aún no he publicado pero que llevo reescrito tres veces, que vivimos en el mundo del marketing. Decía ayer Vargas Llosa en la presentación de su último ensayo, que una sociedad que lee (no dijo si poco o mucho pero no se referiría a prensa o redes sociales sino a libros) es menos propensa a ser manipulada. Entre otras cosas. Como todo, ésto también puede ser entendido de varias maneras y, por supuesto, manipulado. A fin de cuentas, si uno depende de lo que digan otros, pueden entender lo que sea de una manera u otra en función de que oiga o escuche. Y algo así pasa con lo relacionado en Cataluña. El señor Más, cuya única intención es que se le vea y que sea hable de él (no sé cómo será dentro pero fuera, aunque a ratos, se sigue hablando), se ha decidido por manipular lo que le dicen las leyes y normas. Hay cosas que dicen que están mal pero no que se prohíban. Es decir, interpreta, a su manera, lo que lee. Eso, aunque no lo parezca, es manipular. Yo, por ejemplo, expreso mi opinión sobre algo. No es una opinión experta pero si a alguien le parece bien y la adopta, puedo estar manipulando a esa persona. Eso es para que se vea lo fácil que es manipular. Incluso puede que yo lo esté. Pero bueno, a lo que vamos. Todo está basado en vacíos legales, por decirlo de alguna manera. Es como si alguien va a pasar por delante de un edificio en obras. La norma dice pasar a una distancia prudencial por si hay algún desprendimiento. Por pequeño que sea pero que lo haya. Pero nadie dice, a menos que el camino esté cerrado o alguien se lo impida, que no puede pasar pegado a la fachada. Algo así. En teoría es legal. No recomendable pero legal.
Desde el jueves que empecé a escribir hasta hoy, lunes, han pasado muchas cosas de las cuales no se esperaba ninguna. Es decir, se ha seguido el guión. Ambas partes. Así que, si ya estamos aburridos desde hace tiempo, ahora que se acelera todo (algo también esperado, todo sea dicho), el cansancio aumenta proporcionalmente. Porque aunque hay gente que procuramos pasar del tema, no nos dejan. Y eso nos hace opinar. En función del resultado de la famosa consulta, no espero que salga una mayoría a favor del sí. Lo que pasa es que no se ha dicho nada acerca de porcentajes. O igual si pero no se ha publicado. O igual no porque una consulta como ésta tiene su regulación. Lo que sí tengo claro es que, disfrazado de democracia, en Cataluña se están produciendo actos propios de una dictadura. Me importa un pimiento lo que pienses a menos que sea, exactamente, lo mismo que yo. Ese disfraz es porque todo se basa en un grupo nacido de unas elecciones democráticas. Lo que sí tengo claro es que, disfrazado de dictadura, en Cataluña se están produciendo actos propios de una democracia. Me importa un pimiento lo que pienses siempre y cuando no sea lo mismo que mi rival lo que puedo interpretar como que tiene un apoyo menos. Ese disfraz es porque todo se basa en un grupo creado para crear sus propias leyes sin que se tengan que votar. De ahí el título del artículo. Parafraseando la película, "Votad, malditos". Eso sí, como no he visto la película, no sé a que viene lo de danzad.
Hoy es martes, 10:28 de la mañana y no he hablado de los desplantes. Esperados y anunciados.
20 septiembre 2017
Democracia dictatorial. Dictadura democrática.
13 julio 2017
De 1ª y 2ª.
Se ha dicho que siempre hay clases. Divisiones. Clasificaciones. En deporte, trabajo, horarios, siempre, se llamen como se llamen hay 1ª, 2ª, 3ª, ..... Todo el mundo busca subir de división, de categoría, de clases. Bueno, en seguros de autos, a menos que se cambie de vehículo, no se sube. Y seguro que hay más. Pero ahora, según su "excelencia" señor don Koletas, hay otra categoría. Víctimas. Hay víctimas de primera y víctimas de segunda. Sólo porque se quería homenajear a Miguel Ángel Blanco. Sólo porque se quería rendir homenaje, no tanto a una persona, que también, sino a lo que significó. El hecho de que la sociedad, incluso la vasca, perdiera el miedo a enfrentarse, de forma virtual, eso sí, a los terroristas. Virtual pero enfrentarse. Durante ese tiempo se perdió el miedo. Cierto es que era más fácil en puntos donde no se corría tanto peligro o en Cataluña donde el cabeza de erc había llegado a un acuerdo con eta para no atentar allí. Supongo que, para cuando se supiera, apuntarse un tanto electoral y que, en vista de sus aspiraciones separatistas, apoyarse desde la más alto posible. El catalán subido a algo porque, si no me falla la memoria, ni levantaba mucho del suelo.
Pero este artículo no es para hablar de ésto. Es para hablar de divisiones. De clases. De categorías. Saber, para su "excelencia" quién está en una división y quién está en otra. Porque alguien que recibe un tiro en la nuca o vuela por los aires por una bomba en su coche, es una víctima y ya. A menos que dependa de la distancia o la carga. Pero ya que habla de categorías, clases, divisiones, clasificaciones, castas, le diría que en política también las hay. Y si no, las pongo yo. Tengo lista donde habría una 1ª división, una 2ª, una 3ª y así hasta llegar a una -n en la que andaría su "excelencia". Puede que algo por debajo de su querido rival y a la misma altura que Otegui con el que parece que coincide en ideas (pocas y malas). Con esas gilipolleces con las que nos deleita, día sí, día también, dudo mucho que alguien le quiera ni como presidente de su comunidad de vecinos. Salvo que viva en un chalé o algo así donde, como no podría ser de otra manera, le montarían. Olvídese de categorías. Incluidos en las que mete a los que tienen que votar.
Sé que no leerá el artículo. Pero tendría que tener en cuenta que, aunque se lo merezca, le consideraría un lector. Sin más. Sin menos. A pesar de que no lo entienda ya que ahí sí hay categorías.
05 julio 2017
2009.
Se sabe que algo que termina empezó en algún momento. También se tiene conocimiento de que si algo tiene un principio, terminará en algún punto. Así es la vida. Así es la crisis. Supuestamente, en la que estamos inmersos, de la que, también supuestamente, también estamos saliendo, empezó a "dar sus frutos" en ese año. Ahí empezó aunque no sabemos cuándo acabará. Cuándo y cómo que éste también es importante. Pero como el cómo no va con el tiempo, lo dejaré de lado. Al menos por aquí. La recuperación empezó de la misma manera que la crisis. No se sabe ni cómo ni cuándo pero lo hicieron. Y, como escribí antes, acabarán.
Toda esta charla viene por los datos del paro que se han conocido la semana pasada. Es conocido el hecho de que en verano, el empleo sube. Poco o mucho, pero sube. Eso hace que, lógicamente, el paro baje. Pero lo que ha llamado la atención es que, según dice el gobierno, los datos son de antes de empezar la crisis. Y puede que sea verdad que haya algo más de 3.300.000 parados. Bueno, parados no. Apuntados al INEM, que para mí siempre será así. Por que, al igual que yo en una época del siglo pasado, habrá gente que no se apunte. No sé realmente desde cuándo se tiene registro del número de gente que trabaja o no pero, supongo, sí de la Seguridad Social. La cosa es que hace 50-60 años no era igual el mercado de trabajo. Al salir del colegio, quien no quería estudiar sabía que tenía que trabajar sin que nadie se lo dijera. Así tenía para sus gastos. Ahora se espera sentado a que le venga algo volando. No a todos, claro. Ni de un lado no de otro. Antes el chaval entraba donde fuera, generalmente porque el padre, el vecino, algún familiar o amigo, trabajaba en algún sitio en el que se necesitara alguien para hacer recados, mover cosas o lo que fuera. Siempre se empezaba desde abajo porque, además, era algo que se había oído muchas veces. En cambio, ahora se espera entrar lo más arriba posible porque parece que no gusta eso de recibir órdenes. Durante el siglo pasado, ese tipo de trabajos los cogían los que venían de fuera pero ahora, o los coges o lloras porque no te sale nada. El mercado laboral no está bien. ¿Y porqué? Muy sencillo. Se busca la especialidad. Me sale más barato buscar gente de fuera para un trabajo concreto, que van a dar resultado, prácticamente, desde el primer momento, que gente de dentro que, a menos que la estés preparando con tiempo, no sabes si te va a rendir. Ese trabajo puede durar un día, una semana, un mes, .... lo que sea. Un contrato de cierta duración donde el trabajador depende, no de la empresa donde se realiza el trabajo, sino de la empresa que le contrata a él, lo que puede hacer que en un momento le quiten y pongan a otro. Lo bueno es que si el trabajo se hace bien, rápido, limpio y sin problemas, de gana cartel. Lo malo es que si no es así, lo trabajadores son malos. A mí me pasó una vez en la que una ETT me llamó para tres proyectos. Antes ésto no pasaba. Según las épocas, uno, dentro de la misma empresa, hacía diferentes labores. Ahora, en vez de que una persona haga varias cosas, cada cosa la hace una persona. Sólo uno gasta, la empresa que contrata pero todos deben ganar. Ellos mismo porque les hacen el trabajo, la contrata porque gana clientes y el trabajador porque, por poco o mucho tiempo, tiene trabajo. Lo malo de todo es el sueldo. En los últimos cinco años y medio he tenido el mismo sueldo que las últimas nóminas que cobré en pesetas. La gente tiende a ajustar precios y, si quieres trabajar, pues a comer lentejas.
Volviendo al tema de los trabajos temporales, de toda la vida de sabe que hay épocas en las que se necesita más gente, generalmente verano, navidad y algún evento importante. De toda la vida se sabe que hay gente que trabaja en algo nueve o diez meses luego se va a esos sitios donde hace falta personal. De toda la vida se sabe que también hay gente que está en todas esas épocas. Pero antes, si esa gente estaba apuntando a una empresa, podría tener un contrato cobrando por lo trabajado. Pero ahora, seguramente serán tres contratos. Y eso es lo que cuenta según parece. Contratos firmados. ¿Es buena cosa que se hable de contratos firmados cuando una persona ha podido firmar más de uno? Porque a la hora de hablar de las cifras del paro, no siempre hablan del número de contratos extinguidos. Yo, aunque sólo es una opinión, hablaría en enero, a la hora de hacer balance, no sólo de los contratos firmados y de la diferencia entre la cifra del año que acaba de terminar y de la anterior sino de gente. La gente que firmó más de un contrato y la que sólo tuvo uno. La gente que seguia indefinido y la gente cuyo contrato sólo duraba ese año. Contratos de seis, tres, un mes o menos. Así se vería cómo se mueve el mercado de trabajo de verdad. Presupuesto que las empresas dedican al empleo. Cuánto gastan en contratar, ya sea gente o empresas. Todo son cifras. Impersonales. Sosas. Sin vida. Necesitamos cifras de verdad. Que digan algo. Que expresen. No es tan difícil. Sólo hay que dejar de tener miedo a quedar mal. Es más, igual queda bien. Igual tienen que trabajar en ello. Igual tienen que contratar a alguien para que lo haga. Igual.
30 junio 2017
Amor odioso. Odio amoroso. Dedicado a mi amiga Gema.
Amores reñidos son los más queridos. Quien bien te quiere de hará llorar ..... Hay muchos dichos y refranes en la cultura española que juntan y relacionan términos opuestos. En este caso, y gracias a la insistencia de Gema, una de mis compañera de clase y nuestra Quedated Organization Manager, hablaremos de amor y odio.
Todo el mundo sabe que no puede existir una cosa si no hay otra. Aquí tenemos que sin amor, no hay oido y no puedes odiar si no sabes lo que es amar. El yin y el yan. Realmente no se la veces que dije ésto ayer en la Covadongaquedada. Es lo que pasa cuando a uno se le ocurre una tontuna. Pero a lo que vamos. Uno no puede amar a todo ni odiar a todo. Lo malo de hablar de amor y odio puede sonar muy radical. Sobre todo, odio. Así que lo cambiaremos por gustar y no gustar. Pues eso, a nadie le puede gustar todo o no gustarle nada. Eso pasa por una razón muy sencilla. Se terminan cansado. Y a la gente no le gustan que haya cosas que le cansan. ¿Veis como no puede haber gente a la que le guste todo? Es más fácil ser negativo. Así, si lo que viene no gusta, no pasa nada pero es una alegría que llegue algo que guste. En cambio, si se espera que va a gustar todo lo que viene, es una gran decepción que no lo haga. Pero volviendo a usar los términos amor y odio, siempre que se utilizan suele ser para referirse a personas. Pero nunca dicho por uno mismo. Por ejemplo, yo puedo decir que no me gusta Carmena y eso hace que alguien diga que odio a Carmena. Es así de simple. Nada ama todo. A nadie le gusta todo. A nadie le gusta que a alguien le guste todo porque no sabe si lo que le gusta a el ..... bueno, que si pongo lo que iba a poner me lío y no me gusta liarme. U odio liarme. Además, dudo mucho que a la gente le guste que me lie porque odia que me lie. Hala, ya me lié hablando de odio y no gustar. Lo odio.
28 junio 2017
Comida habitual. Hábitos de comida.
En los últimos tiempos se ha puesto de moda el cuestionar el modo de vida que lleva la gente. Cómo viven, cómo visten, cómo trabajan .... y, por supuesto, cómo comen. Parece ser que nadie, salvo los cuestionadores, comen "decentemente" aunque habrá que ver que hacen en privado. No hay más que ver cómo criticaba Ramón Espinar a Coca-Cola pidiendo a la gente que no la consumiera y él la tomaba de dos en dos. Aunque eso es otra historia.
El tema de la comida, como en otros casos, es uno de esos de los que tengo pensado escribir algún artículo. Pero ayer, hubo dos hechos que me hicieron lanzarme. No sé si alguien ha visto la serie Las reglas del juego (Leverage como título original) donde un equipo formado por una ladrona, una estafadora, un hacker, un luchador y comandado por un antiguo investigador de seguros, se dedican a cambiar las reglas del juego haciendo el Robin Hood. Es una serie que me enganchó aunque no la vi entera, cosa que voy haciendo ahora. Bueno, al lío que me lío . El capítulo de ayer trataba sobre comida congelada envasada que estaba contaminada pero que el vicepresidente de la compañía no quería retirar porque era más costoso eso que pagar indemnizaciones a la gente afectada. La comida envasada es uno de los caballos de batalla de los cuestionadores. Toda ella es mala porque no cumple los requisitos mínimos. Puede que sí pero, ¿toda? Entre los muchos trabajos que he tenido, en dos de ellos tuve que ver con envasado de comida. El proceso era el mismo. Se ponía el producto en bandejas, se cubrían con plástico, se pesaban, se etiquetaban y se sacaban a los expositores. En un caso era carne y en otro, fruta. Todo tratado correctamente por la gente que lo distribuía. El otro caso fue ese típico aviso que ahora se manda por whatsapp alertando de algo. Este tipo de avisos son falsos en un 99% y el otro 1%, no es verdad. Lo envuelven en situaciones de lo más normal para que alerte más. Este caso era de una familia que había ido a pasar un día en el campo con la comida y latas que habían comprado pero por beber de ellas, dos personas enfermaron y murieron a los dos días. Eso hace que la gente recele de las latas porque lo que no suele hacer nadie es buscar la enfermedad o la bacteria que la causa. Bueno, nadie menos yo. Porque usan nombres tan raros que podrían ser falsos. Pero, en este caso, no. El resultado de la investigación es que existe la enfermedad pero que no causa muerte ninguna. Ni a personas ni a animales.
Todo este rollo viene a que hay gente que, como decía al principio, dice que comemos mal. Eso de las cinco comidas. Eso de las verduras. Eso de no azúcar. Eso de no tomar grasas. Hay gente que, como en el caso que contaba antes, se lo cree y lo sigue a pie juntillas sin saber si es bueno o malo que siga esas recomendaciones. Pero lo hace porque lo ha oído y claro, todo lo pintan muy mal. Hay gente que tiene falta de azúcar. Hay gente que no puede tomar verduras o, simplemente no le gustan. O las hortalizas. A mí no me gusta las berenjenas ni el calabacín. Y no me he muerto. No tomo repollo desde hace años. Tampoco tomo brócoli porque es como no tomar nada. Tomo café con leche y azúcar. Leche semidesnatada porque no se va a tener tres tipos de leche como pasa en las series de televisión. Ese café es lo que desayuno. No almuerzo ni meriendo. ¿Porqué son necesarias cinco comidas? Tomarse una bolsa de patatas fritas no hace daño. Otra cosa es comerse cuatro cada día. Como hamburguesas, pizzas o perritos calientes. El abuso es lo que es malo. Pero el abuso de todo. Hasta el abuso de recomendaciones. Así que, como no recomiendo que nadie me lea ni que coma o beba tal cosa, me despido para no abusar.
27 junio 2017
Desigualdad discriminatoria. Discriminación desigual.
23 junio 2017
Payasada gilipollas, gilipollez payasa.
La verdad es que no tenía muy claro el nombre de este artículo que tenía pensado escribir desde hace tiempo. Pero, dándole vueltas, me surgieron estas dos palabras.
La Copa de Europa de toda la vida (yo la sigo llamando así), pasó a llamarse Champions League y desde hace un tiempo ha perdido el League.
Los 8 días de Oro de El Corte Inglés, han pasado a 15.
Esos son dos de los ejemplos que me recuerdan al Día del Orgullo Gay. Primero perdió el Gay y ahora sólo es Orgullo. Luego, pasó de un día a una semana. Y ésto es lo que me parece una gilipollez o una pasayada. O ambas. Hay para elegir una si se decide elegir.
Pero antes de que el mamarracho de turno se me eche encima, como soy como soy, explicaré la razón por la que digo lo que digo.
Ninguna mayoría se forma de una mayoría ya que es un conjunto de minorías. Para que todo el mundo lo entienda, diré que el equipo de fútbol que se dispone a jugar un partido es una mayoría formada por dos minorías: una formada por los que saltan al campo y otra, el banquillo. Cada una de ellas, por si sola es una mayoría formada por minorías y así hasta que se llega al conjunto formado por un sólo elemento, que tenía un nombre que ahora no recuerdo. Ya sé que queda el conjunto vacío pero no cuenta para las mayorías. Bien, todos los integrantes del equipo tienen los mismos derechos que son estar en el campo y ver el partido. La minoría de los jugadores tienen el mismo derecho a jugar .... Más o menos se entiende. Pues bien, el colectivo LGTBI es una mayoría formada por las minorías L, G, T, B e I. Sé lo que es cada minoría menos la I. Y también habrá intersecciones. Tampoco se qué pintan los B. Pero bueno, ellos se organizan. ¿Porqué lo veo una gilipollez? Las minorías luchan por formar parte de una mayoría para tener los mismos derechos. Pero, una vez que lo consiguen, lo que no entiendo es porqué se reivindican como minoría. Si alguien les pregunta, dirán que es para reivindicar sus derechos. Y, a éso, yo preguntaría por los derechos que reivindican. Porque no lo se. Otro ejemplo. A menos que vaya por la calle con una camiseta y una bufanda del Atleti y cantando el himno, nadie que se cruce conmigo y no me conozca, sabrá de qué equipo soy. ¿Acaso una persona LGTB no puede hacerlo? En ninguna de las entrevistas de trabajo me han preguntado por mi orientación sexual. ¿El que se pudiera preguntar podría influir para conseguir un trabajo? ¿Qué derechos tengo yo que no tienen ellos? Veo a un tío amanerado, de aspecto muy cuidado y voz fina y pienso que es gay. ¿Eso es malo? Veo a una chica con aspecto de chico, tanto en aspecto físico o forma de actuar y pienso que parece un tío. ¿Eso es malo? Pues quien piense que sí, que melosplique. La única forma que se sepa que una persona es gay o lesbiana es que vaya de la mano, abrazada o esté besando a su pareja y que ésta sea del mismo sexo. ¿Y un bisexual? ¿Qué problemas tiene? Antes de que saliera la noticia, alguien se cruzaba con Fernando Tejero ¿y sabía que era gay? ¿Ha tenido menos papeles por ello? ¿Acaso alguien se imaginaba que Elena Anaya era lesbiana? ¿Ha dejado de trabajar? Tenían problemas para algo tan normal como era casarse hasta que se autorizó. Tan normal es que hasta la primera pareja gay que se casó se divorciaron. Hasta Gallardón casó un alto cargo del PP (creo que era Maroto) con su novio. Creo que lo único que no pueden hacer es adoptar. Y no sé porqué. ¿Acaso van a ser peores padres o madres por ser pareja homosexual? Para mí son personas. Y como tales tienen sus derechos y sus deberes. Ni más ni menos que yo. ¿Qué son perseguidos en algunos países que presumen de avanzados? Será porque su cultura es de una manera diferente a la nuestra. ¿Se puede cambiar eso? Puede. Pero de la misma manera que otros colectivos son perseguidos, de la forma que sea, en otras partes y de eso no se habla. ¿Qué hay gente a la que no le gusta que los homosexuales actúen como cualquier pareja? Cierto. ¿Y? Si unos son libres para una cosa, los otros también. Siempre con respeto. Contaba Moncho Borrajo que un día iba por Chueca detrás de una pareja gay. No recuerdo a qué zona llegaron pero se soltaron de la mano. Él les llamó la atención para decirles que uno no es gay sólo en una zona de la capital sino por todas. Si el colectivo LGTB tiene que reivindicar que lo son, ¿porque no hay un día en que nos reivindiquemos los heterosexuales? O los que llevamos gafas. O los que tienen un incide de masa corporal alto ..... Una mayoría está formada con minorías. Y si se pide igualdad, cada minoría debería tener un día para reivindicarse. Todo lo que quiera vender fuera de eso es una mariconada.
21 junio 2017
Carta abierta a Amancio Ortega
Estimado Sr. Ortega.
No dudo que usted sabrá que, por alguna razón, la gente es envidiosa. Poco o mucho. Pero lo es. A veces es sana. A veces, no. Pero lo es. Se tiene envidia de quien tiene un móvil o un televisor como para no tenerlo de alguien con el éxito en la vida que ha tenido la suerte de tener usted. No quito que se lo haya currado. Supongo que igual que Pepe Barroso empezó vendiendo camisetas, usted empezaría desde abajo. A menos que fuera de familia acomodada y el negocio lo heredara. Sé que todo ésto podría saberlo navegando por Google pero prefiero suponer. Es más divertido. De usted sólo se habla cuando se habla de hombres ricos. Y ahí es donde viene la envidia. En mi caso, por ejemplo, envidio tener una parte de su dinero. Claro que como no lo tengo, me quedo con éso. De tenerlo, igual quisiera tener más. Aunque eso también lo quiere mucha gente. Pero se puede tener todo es dinero por lo legal o no. O por lo vago. Luego, la gente puede tener envidia por su dinero. No se cree que todo sea legal, que si las fábricas del sudeste asiático son casi cárceles y su trabajadores, esclavos. Yo no puedo decir ni que si ni que no porque no lo se. Esa gente tampoco pero como lo dice alguien de confianza y/o usted no le gusta, pues lo toma como verdad absoluta.
Pero esta carta no es para hablar de su dinero. Bueno, si. Es para eso. En parte. Por que, realmente es acerca de lo que hace con él. De como lo gasta. ¿Y para eso escribirle una carta?, pensará más de uno. Cierto. La pregunta tiene respuesta fácil. Como le da la gana como todo el mundo. Pero a diferencia de mucha gente (o de alguna, nada más), usted usa su dinero para ayudar a la gente. Esa es la razón de la carta. Dona, porque así lo quiere, dinero para Sanidad. Pero no para que ellos se lo gasten en lo que quieran, no. Es para comprar aparatos para atender a gente que tiene cáncer. Y, como siempre pasa en este país, ha habido gente que ha puesto el grito en el cielo. Los de la envidia insana que, parece, está en contra del Gobierno. Eso según he leído. Habría que ver si esa donación se hubiera realizado hace seis años se hubieran puesto como se han puesto. Es más, me gustaría que algunas de esas personas que han puesto el grito en el cielo tuvieran algún familiar o conocido con cáncer y tuvieran que tratarlo con una de las máquinas que va a comprar. Pero tampoco tengo dudas de que gente de esa acudirá a la sanidad privada. Olé ahí. Pero como dije antes, usted tiene dinero y hace con él lo que quiere. Que podría dejarlo en un banco o invertir en valores seguros si es que los hay. O hacerlos en empresas radicadas en paraísos fiscales. Pero no. Ha decidido hacer algo por gente que padece una de las enfermedades más terribles que hay. Y por eso le aplaudo. A aparte de mí, mucha más gente.
Pero sólo le quiero pedir una cosa. Sé que esa solidaridad, que me suena mejor que generosidad, no la va a dejar. Pero acuérdese de los investigadores. Ellos tienen, parece, buena fama pero, a falta de dinero, usan las becas que les ofrecen fuera para hacer lo que les gusta intentado encontrar cura para enfermedades varias como para esa para la que usted ha donado dinero para comprar máquinas.
La gente debería acordarse de eso y no de la posición que ocupa en la lista Forbes. Parte de mi familia ha muerto de cáncer. No se si alguna de esas máquinas les hubieran salvado de haber vivido en esta época. En aquellas, cáncer era muerte. Sobre todo porque sólo se podía diagnosticar cuando no quedaba esperanza.
Le aplaudo. Le aplaudo y le animo. Usted puede. Y no solo puede sino quiere.
Un saludo.
15 junio 2017
Difamación publicitaria. Publicidad difamatoria.
Todo el mundo sabe que estamos en la época de la publicidad. Se publicita para vender. Da igual lo que se venda, cómo se venda, dónde se venda y por qué se vende. La cosa es vender. Es el consumismo dirá alguien. El capitalismo, dirán otros. Vender no es intercambiar algo por dinero o convencer a alguien para que gaste dinero en algo que, igual no necesita. El comercio ha existido siempre. El trueque es comercio, me diga la gente lo que me diga. Al menos esa es mi idea. Pero eso es otro tema. La publicidad, desde que se empezó a usar, sirve para hablar de las excelencias de algo o alguien. Por algo las campañas electorales las llevan publicistas. Eso sí, no siempre son cosas buenas sino, a veces, son las cosas que no tiene el producto rival. Porque no se engañe nadie. La publicidad busca que algo de un fabricante destaque frente a otros algos de otros fabricantes.
En esta época, que he llamado en más de una ocasión de los titulares, la gente se cree lo que lee en su periódico u oye en su emisora de radio, cadena de televisión o en los labios de su amigo o en su bar. En ningún momento se para a pensar si eso es cierto o no. Lo cree o no. Y así lo expresa cuando lo cuenta, con tanta certeza como si hubiera estado allí cuando pasó algo o alguien dijo algo.
Publicidad. Se puede hacer bueno algo malo. Se puede hacer malo algo bueno. Pero también se puede ensalzar algo bueno o hundir algo malo. Como por ejemplo, comprarse unos zapatos castellanos en Xti. En cuatro meses me he comprado los mismos pares que en los tres últimos años y ambos pares se han roto (el último aún está en ello) por el mismo lado. ¿Mala suerte o mala fabricación? Esta cultura del titular, esa forma de hacer creer lo que no es y que la gente difunda tu mensaje es un nuevo significado del "cría cuervos y échate a dormir". Alguien hace tu trabajo. Para que la gente lo entienda es como "Sálvame". Todo el mundo habla de cosas de gente, preguntas que donde lo ha oído y te responde que lo han dicho en Sálvame. Publicidad.
Pero todo ésto viene por algo que oí en el metro el otro día. Dos mujeres hablaban sobre algo relacionado con el gobierno franquista. No se qué era ni, como en estos casos, si lo supiera, sabría si era verdad o no. Pero el tema iba en torno a lo que una llamaba difamaciones acerca del tema. Tampoco sé si era algo que había leído, oído o escuchado o eran ideas propias. Pero en un país "opresor" como éste, cada uno puede expresar sus ideas y los demás, opinarlas y comentar sobre ellas (si, ya se que está puesto al revés). Sea verdad, sea mentira. Se difama para publicitar. Se publicita la difamación. Se ensalza para publicitar. Se publicita la ensalzación. Todo según convenga. De esa manera vive gente. De esa manera se quiere que vivamos.
Realmente, pensándolo seriamente, no debería hablar de ello. Es darles publicidad.
06 junio 2017
Cambio climático. Clima cambiante.
02 junio 2017
Más limpio, menos sucio.
Como se puede suponer, y si no lo digo yo, el título del artículo sale del dicho "No es más limpio quien más limpia sino quien menos ensucia". Hay gente que piensa que es lo mismo. Ambas combinaciones son fruto de comparar algo.
Pero aunque la gente piense que es lo mismo, realmente no lo es porque la limpieza viene después de la suciedad (no tiene sentido limpiar si no ha nada sucio) y la suciedad, después de la limpieza aunque aquí si se puede ensuciar más. Eso sí, ambas cosas las debe hacer alguien. Hay otra diferencia que, para mí, es ls más importante. El limpiar es, básicamente, una obligación aunque haya gente que no le importe vivir sin limpiar como los que padecen síndrome de Diógenes, mientras que el ensuciar es más un acto de civismo. Sobre todo en lugares públicos. ¿Y porqué? Porque no cuesta mucho tirar la cajetilla vacía de tabaco a una papelera al igual que la publicidad que dejan en el parabrisas del coche. Es posible que tenga la suerte de que pongan una papelera al lado de mi coche. Lo de las colillas, pase. Pero las cagadas de los perros, no. Cada vez que veo una me acuerdo del episodio de El tío la Vara dónde "enseñaba" al dueño de un perro a recoger los excrementos del animal. Eso es civismo. El pudiendo ensuciar, no hacerlo. Porque imagina que vas andando por la calle y pisas una caca de perro o te resbalas con un papel. Que seguramente no pase. Pero, ¿y si sí? Porque eso es lo que a uno le hace pensar en la falta de civismo. El y si sí. De todas maneras, por muy cívicos que fuéramos, siempre hay algo que termina en el suelo. Y ahí entran en juego los que limpian las calles. Esa gente que, quitando los porteros o los dueños de comercios que dan a la calle, son empleados públicos, ya sea directa o indirectamente. Eso quiere decir que cobran, directa o se indirectamente, de nuestros impuestos. A uno le pagan por hacer su trabajo. Sino, se le despide. En Madrid estamos esperando que el Ayuntamiento empiece ese período de seis meses en el que dijo que iba a acabar con la suciedad en la capital. Claro que, como se supone que, al ser de izquierda, debe ocuparse de los derechos sociales (más de unos que de otros, por supuesto) y eso puede haberlos hecho pensar que si se acaba la suciedad, habrá que despedir a gente que se quedaría sin trabajo. Cómo ahora pero sin contrato ya que siguen cobrando del estado. Pero ellos no tienen la culpa de ésto. Los mandatarios municipales, no es que no quieran rescindir contratos por la razón que sea, no. Es que si sigue el tema como está podrán seguir echando la culpa al gobierno anterior. Que no digo yo que no la tenga, no. Claro que, tengo contactos feisbuqueros que piensan que sólo hay dos posturas: la suya y la equivocada, radical y extremista. Por eso soy mala persona (dicho finamente) por recordar cierta promesa electoral que hizo cierta mujer a la que metieron en un marrón que resultó más grande de lo que pensaban sus jefes.
Pero bueno, a la que voy. Madrid está sucia. ¿Quién la va a desensuciar? El desensuciador que la desensucie, buen desensuciador será. Pero como todo, el desensuciador será elegido a dedo para ocupar un sillón en un despacho y estar todo el día jugando y revisando que sus barrios si estén limpios.
Y tras ésto, paso el plumero por mis neuronas aunque poco ya que no las ensucio por lo que están limpios. Y luego lo guardo. Otros lo dejan a la vista. O se le queda. A ver si van a pensar que tengo la mente sucia.
25 mayo 2017
Eurovisión.
¿La gente sabe lo que es la UER? Es la Unión Europea de Radiotelevisión. Al menos a mí me cuadran las siglas y el cometido. Se supone que es el organismo que agrupa a las televisiones de los países europeos. Creo que sólo a las públicas. Lo que no sé es cuándo se creó, los países que lo hicieron y si España estuvo en ello o se incorporó más tarde. A mediados del siglo pasado estaban de moda los festivales musicales. Eran acontecimientos internacionales ya que era una forma de ver a la gente a la que se oía por la radio ya que no todo el mundo tenía televisión. Seguidamente habría más pero a mí sólo me vienen San Remo y Benidorm. También por esa época se creó lo que, en un principio, se llamó Festival de la Canción de Eurovisión (o algo así) donde cada país miembro llevaba un cantante y competían. Dado que aún quedaban como diez años para que naciera, no se que formato tenía pero no creo que dirifiriera mucho de lo que se veía en las últimas dos décadas del siglo anterior. Es decir, cantan, se vota y alguien gana. Lo más normal. Aparte, dada la enjundia del evento, los países llevaban intérpretes de cierto renombre internacional. Los festivales debían tener cierto caché. Y según iban incorporándose televisiones al organismo, el número de concursantes iba subiendo. Así hasta que llegó la fragmentación del bloque del Este (no sé si estaban antes de eso), las guerras en los Balcanes y algún desmembramiento menos violento. Pero poco a poco, el festival fue perdiendo esencia. Antes iba/n el/los intérprete/s junto con un director de orquesta que, como su nombre indica, dirigía la orquesta que amenizaba los descansos, tocaba el himno europeo y acompañaba a quien cantara en ese momento. La gente que participaba, salvo excepciones, no era conocida más allá de su país o, como mucho, de los de su entorno. Y tampoco pasaba mucho más en cuanto a reconocimiento al ganador salvo iniciar la gala del año anterior. Pero, como marcan los cánones actuales de la televisión, todo es (o debe ser) espectáculo. Al menos en España. Primero llegó OT donde la primera edición fue (a mi juicio porque fue la que más vi) la más legal. El ganador al concurso. Luego vino el concurso del concurso. Tras migrar el programa de cadena, vinieron los métodos para elegir quien iría en nombre de España. Que se eligiera a Chiquilicuatre, .... De todas maneras, desde hace un tiempo no hacemos otra cosa que el ridículo. No se en qué se basa la gente para apoyar tal o cual canción. Fulano es guapo. Mengana es de mi pueblo. Los Zutano han hecho el vídeo en la playa donde veraneo o en los alrededores del campo de mi equipo. ¿Eso vale para elegir una copla? Lordi ganó por la estética. ¿Alguien se cree que si no hubieran sido siendo una mezcla entre KISS y Freddy Kruger ganarían a pesar de ser una buena canción? Antes se hablaba de coplas de corte festivalero. Eso que antes se llamaba canción ligera, algo que de pequeño me hacía pensar en que debería haber una canción pesada aunque de mayor lo descubrí. ¿No es pesada la canción del verano? Pero ahora no sé lo que se quiere llevar. Toda la gente canta en inglés y llevamos a alguien que canta en inglés. Se busca bien rollo y llevamos a alguien que lo irradia. Creo que nuestro mejor resultado desde que empezó OT fue el de Rosa. Vamos con un año de retraso. Hacemos coplas del estilo de la que gana el año anterior. Y así nos va. Menos mal que al año siguiente de que ganara la austríaca no mandamos a Bibí Andersen, Pedro Almodóvar o las Nancys Rubias. Pero me hace gracia esa gente que se sabe mejor dónde se celebró y quién ganó el concurso y lo que cantó pero igual no sabe rellenar un mapa físico de España.
Pero Eurovisión se ha convertido en un negocio. No al nivel de Mundiales, campeonatos continentales u Olimpiadas, que se celebran en países donde hay que construir mucho. Casi tanto como pagar. Pero por ahí va. Así las televisiones, al menos la española, se puede tirar un mes o más hablando del tema, buscando candidatos, etc., etc., etc. Pero para algo valdrá aunque sólo sea para contar anécdotas. Y hablando de anécdotas, ¿alguien sabe, en la época clásica, cuantos países contaba con expertos musicales en los jurados? Todos salvo España. ¿Más cosas? Como me cuenta mi hermana que hace un par de años sólo decían quién recibía los 8, 10 y 12 puntos mientras que este año se quedaban con la docena. O que participe Australia y quede mejor que España.
A ver que preparan para el año que viene.
23 mayo 2017
Chantaje "democrático". "Democracia" chantajista.
Chantaje debe ser, en teoría, una palabra contraria a democracia. Al menos su sentido. Al menos así pienso. Al menos. Porque una mayoría no chantajea. Y cuando hablo de mayoría me refiero a más de la mitad. Por eso digo que no chantajea. Hace. Chantajear lo hace una minoría, pequeña o grande, cuando no hay mayoría. Este artículo va a hablar de diálogo. Diálogo y democracia. Cuando hablo de ella siempre me refiero (creo) al significado de la palabra. Poder del pueblo. O sea, el pueblo decide. Unas veces por si mismos, otras veces eligiendo a los que deciden por ellos. Unas veces aciertan pero otras se equivocan. Sean ellos o los que eligen.
Por supuesto, todo este rollo (habitual, todo sea dicho) viene a raíz del ridículo del presidente de la Generalitat catalana. Ridículo suyo y de los palmeros que estuvieron con él. El término "palmero", aunque llevo tiempo oyéndolo con el sentido que yo le doy, me ha gustado y lo empleo con frecuencia. No se si es cierto, pero no me extrañaría, que el acto que realizó en un local municipal madrileño se realizó allí porque ningún hotel permitió que tuviera lugar en sus salones. Y ahí aparecía Koletas que ordenó a su títere, esa señora que hace las veces de alcaldesa de algunos madrileños, que saliera diciendo que Madrid es una ciudad abierta, cierto, y que no tendría ningún problema en que este señor, que debería hablar seriamente con su peluquero, viniera a contar su delirio. En alguna ocasión escribió que mucha gente de la antigua CDC no quiere otra cosa que estar en el poder. Y, dado que pierde apoyos, pues lo mejor es juntarse con los que se los quita. Éstos llevan pidiendo independencia desde que el mundo es mundo así que, a pedirla también. Mi opinión, acertada o equivocada, es que Más, Puigdemont y más gente, están deseando que alguna ley les impida, de forma definitiva, realizar el famoso referéndum. Por la sencilla razón de que así quedan bien y el Estado, mal.
En otro artículo, en el que hablé del diálogo hice referencia al típico dicho que dice que dos no discuten si uno no quiere. Pero hay una variante que puede ser que los dos quieren discutir pero de temas diferentes o en salas diferentes. Algo así pasa entre los gobiernos español y catalán. Me siento partiendo de la base de que ésto va por delante antes de sentarme. Eso ya lo comenté en mi otro artículo. Los otros dicen que se sientan diciendo que se levantarán, tras terminar, con la resolución de que ese ésto no pasará. Eso es chantaje por ambas partes, dirá alguno. Pues, a diferencia de lo habitual, doy la razón a Soso (Rajoy) cuando habla de chantaje catalán. O sea, esa minoría como de la que hablaba al principio. Que malo es el Gobierno que no me deja hablar de mi referéndum en el Senado. Para quien no lo sepa, el PP tiene casi dos tercios del aforo. Vaya al Congreso donde realmente se legisla el país. No, ahí no voy. Si no se aprueba que haga el referéndum, declaro la independencia y me separaré de España pero seguiré en la UE. ¿Cómo va a seguir si no les han recibido ni los ujieres de las instituciones y personalidades que querían visitar. Me recordaba a ese chiste que contaba el telediario de Corea del Norte que su presidente había salido por la mañana a visitar países amigos. Volvía a casa al mediodía. El pueblo quiere hablar. El pueblo quiere independencia. Pero con poco interés dicen eso de que el pueblo quiere decidir porque saben que no ganarán como pasó el famoso 9-N. Porque, si lo hacen, ¿cómo tomarán el resultado? Porque no es lo mismo que en elecciones generales, autonómicas o municipales. Aquí sería una pregunta que es la que quieren preguntar, ironía, al gobierno. Quiero que me digas que pregunta poner en un referéndum ilegal que he amenazado hacer sí o sí. Porque ellos van con esas y con que van a ganarlo. ¿Cómo?¿Cuándo?¿Dónde? Claro que no. Andevaparar. ¿Pero y si sí?
Seguiremos informando. Lo de reírme no lo pondré aquí.
19 mayo 2017
Normas sobre ruedas. La rueda de las normas.
Dicho así parecen títulos de películas traducidos del inglés. El primero, comedia delirante. El segundo, de abogados. Pero no. El tema es el que está de actualidad en los últimos días. La muerte Michele Scarponi, los atropellos de Chris Froome (ya no se habla de ello porque salió ileso) y el de Nicky Hayden por hablar de los conocidos. Y de los ocurridos en España, sobre todo el de Oliva y el de Ciudad Real. Conductores que arrollan ciclistas.
Bueno, desconozco si las normas de circulación han cambiado pero, cuando me saqué el carné, hace más de 25 años, en vías con arcén de 1,5 metros o más, los ciclistas debían ir por ahí, sin necesidad de ir en fila india. Pero si el arcén era más pequeño, sí tenían que ir en fila mientras que el vehículo debía dejar 1,5 metros de distancia, aparte de reducir la velocidad. También los grupos grandes debían llevar coche escoba. Los conductores, eso también es cierto, deben tener el cuidado suficiente para que el aire generado no tire el ciclista. De ahí el apartarse. Lo que no sabía es que, para adelantar a un ciclista, se puede pisar la línea continúa y pasar al otro carril. Eso es algo que nos da miedo porque esa línea marca una zona peligrosa. Pero, y lo digo desde los dos lados porque también he salido a montar en bici por carretera, los ciclistas tienen su parte de culpa. Igual que los motoristas. Ayer, sin ir más lejos, a unos 50-60 metros de mí iba, en el mismo sentido en el que yo iba, un ciclista acercándose a un cruce. En vez de ir por el arcén, iba por mitad del carril. Luego, al llegar al cruce, pasó de hacer el stop. Pues bien, esa acción podría haber causado un accidente porque, lo primero que piensa el conductor (al menos es lo que haría yo aunque dicen que lo menos perjudicial para un atropellado es no frenar), es evitar el choque. Y eso le puede hacer colisionar con otro coche o salirse de la carretera.
La carretera es un lugar por donde pasan muchos tipos de vehículos. Y todos tenemos que respetarnos. Uno no puede respetar a alguien que no respeta. Todos tenemos lo nuestro y a nadie le gusta correr riesgos innecesarios por hacer lo que nos gusta.
Por eso todo tiene que estar regulado por normas que no sean lentas y largas.
15 mayo 2017
Memoria histórica, historia memorizada.
Me ha defraudado. De verdad. La esperaba de otra forma. Porque soy como soy y la esperaba antes. Las rencillas hay que cerrarlas cuanto antes. Eso sí, rencillas no son heridas. Heridas hay. Muchas. Superficiales. Ajenas. Familiares. Hay de todo. Pero hay. Y eso que se creó tras la muerte de Franco (lo siento pero la historia de España no se centra en Zapatero y poco más). Difícil. Peligroso. Moviéndose en el alambre. Hubo gente que quiso cortar ese alambre. Hubo gente que lo sujetaba. Hubo gente que intentaba que no. Porque al otro lado había asesinos. Algunos lo recordaban. Otros, de oídas. La historia siempre se ha contado de padres a hijos. Esa cascada hacía que la veracidad se pudiera ir perdiendo en el tema de los detalles pero no en el tema de la idea. Realmente eso es lo que importa. Es como una persona. Lo que importa es lo que sea y no como vista.
¿De qué voy? De algo de lo que tenía ganas de hablar por que es un desastre. No, no es Eurovisión. De eso igual hay.
Quien se haya quedado con el principio será que todo ésto va por la Ley de Memoria Histórica. Todos, hasta los que están a favor, saben que fue una de esas cosas que le dijeron a Zapatero que sacara para ganarse a la gente. Pero no. Esa idea de unidad que buscó Suárez, ese personaje del que una gran parte de la chavalería no sabe quien fue o lo que hizo o porqué lo hizo, la jodió Felipe González que, no se porqué, no quiso seguirlo. Y eso que esa unidad iba por los suyos. Eso sí, según he oído y leído, no fueron todos por hubo gente socialista y comunista que se quedó en la España de posguerra sin problemas. Vigilados pero sin problemas. En una guerra no hay santos. Sea la gente creyente o no. Ni es un bando u otro. Matas o mueres. Matas o te matan. Eso es una guerra. A cien metros de la mira de un fusil o a diez centímetros de la cuchilla de una navaja. Eso es una guerra. Ni bombas nucleares ni lo que se sea en vinagre. Cuerpo a cuerpo. Sino, ¿para invertir en infantería o artillería?
Bueno, pero a la que voy. La Ley de Memoria Histórica. ¿Qué para que es? ¿ De qué vale? Para nada y para desenterrar cadáveres políticos. Porque el golpe de Estado del 18 de abril, aunque seguro que tuvo más razones y porque así lo creo, tuvo sus razones políticas aunque basadas en razones sociales. Algo parecido a lo que pasa, por ejemplo, con las mafias. No me gusta lo que haces, te mato. O con los periodistas en México. O lo de Venezuela. Que es lo que vemos aunque habrá más historias escondidas. La Ley de Memoria Histórica, dicho otra vez (y las que hagan falta) según la veo yo, es, simplemente, para masacrar al vencedor. ¿Vencedor?¿Lo hubo?¿De verdad? Mi profesor de la mayoría de asignaturas de 6° y 7° de EGB, de ideología de izquierdas, no defendía a los republicanos (los llamo así porque el Gobierno era una República) sino que decía que en las guerras no gana nadie. Pero sacar una ley para criminalizar a unos pero, no elevarlos a los altares porque eso sería un sacrilegio, sí olvidarse de ellos. Y así no se hacen las cosas. Es mi opinión. Por eso, cuando alguien defiende una posición como ésta recibe enseguida las "caricias" verbales de los que hablan de las barbaries de la guerra de oídas. Bueno, como yo. Salvo que yo no tiro para un lado. Pero sacar una ley para quedar bien no sirve para nada más que quedar mal. Pero sacar una ley para que parezca que se hace algo, sólo sirve para demostrar que lo que se hace, se hace como el culo.
Pero es mi opinión. Propia. De nadie más.
09 mayo 2017
Oda a la cultura.
Escucho con emoción que el Gobierno prepara un plan para incentivar la lectura. Sobre todo en los más jóvenes. No sé cómo saldrá ni cuánto costará pero si se consigue que, al menos, un niño/chaval/adolescente sea capaz de leerse un libro durante un curso, sería suficiente. Bueno, leer y entender. Recuerdo en mis tiempos de estudiante leíamos un libro por cada evaluación. Y, aparte de hacer un trabajo, una pregunta del examen de lengua era relativa al libro. Ahora, lo único que leen los chavales son los comentarios de wasap, feisbuc, tuiter e instagram si no hay más redes por ahí. Eso es lectura, sí. Pero no comprensión lectora como debe ser en la época formativa. Es decir, no saber lo que se lee sino entender lo que se lee que es lo que decía arriba. Leer puede estimular la imaginación, aprender el porqué de algunas cosas. Incluso las historias de algunos videojuegos. Pero, sobre todo, lo que más estimula es el uso de las neuronas. Porque esa comprensión lectora les hace mover el cerebro. Pero la lectura no sólo es para los jóvenes sino también para los mayores. Hace años era normal ver a gente en el metro leyendo un libro. Incluso el periódico. Pero leer. Ahora la gente lo lleva descargado en su dispositivo móvil. Los que lo llevan. Porque hay gente que sólo mira el móvil el 100% del viaje. Realmente es lo que tienen las nuevas tecnologías. Pero si a los niños les acostumbran a leer, incluso letras inmensas que complementen los dibujos, poco a poco descubrirán la belleza de la lectura, el montón de lugares (reales o imaginarios) a los que transportan a uno.
El plan, la idea está bien. Sólo falta que funcione.
10 abril 2017
Desarme organizado. ¿Organización desarmada?
Uno va descifrando cosas según va creciendo. De pequeño hay cosas que son incógnitas que sabes que irás despejando. Luego está lo típico que termina con la famosa frase "cuando seas padre comerás huevos" que es algo que genera una incógnita. Bueno, dos. ¿Y las madres no? ¿Entonces ésto que como frito con patatas (que bien se vivía sin mirar nada más que ver como se quedaba el plato rebañado) no son huevos? Cosas de esas. Y, por supuesto, lo que piensas que es de una manera y luego ves que no estabas, parcial o totalmente, en lo cierto.
Una de esas cosas es el terrorismo. Esta semana pasada se ha escenificado el desarme de ETA. Seguro que ha habido gente que se lo ha creído. En parte porque no saben el arsenal que tienen. Yo tampoco pero se que no es más que una pantomina. Pantomima, si. Pantomima, eso sí, que supera con creces las lágrimas del jugador del Eldense, que se gastaron en el campo porque en los juzgados no echó ninguna. Pero bueno, eso es otro tema. Hablamos de terrorismo, terroristas y tomaduras de pelo. Las películas de terror buscan causar miedo entre los que las ven. Un loco psicópata se dedica a matar gente por algún complejo de inferioridad. Yo soy rebelde porque el mundo me hizo así. Realmente no fue el mundo sino uno mismo. Y la forma de demostrar la rebeldía es cargar contra los que son diferentes. Si de 10, nueve llevan el pelo largo y uno lo lleva corto, el diferente es éste porque la mayoría va de otra manera. ¿Ése es motivo para coger unas tijeras? Pues no. A unos les gusta el pelo largo que, en un momento dado se lo pueden cortar. Pero si el que lleva pelo corto cree que los otros deben ser igual que él, habrá problemas. Alguno se cortará el pelo por miedo. Ese miedo podrá llevar a otros fuera del grupo. Y otros serán víctimas de las tijeras. Hacer que todos vayan como uno porque ese uno quiere todos vayan como él es una dictadura. Todo el mundo sabe quien es quien en esta especie de fábula. Eso es lo que han buscado estos individuos, llamados así generosamente. Porque los otros grupos de aquí, unos no eran más que unos simples ladrones de bancos y los otros .... ¿Quién se acuerda de ellos? Creo que los oí nombrar el sábado por primera vez desde el siglo pasado. Dictadura, sí. Dictadura. Disfrazada de democracia. Pero, al igual que la de Engañemos, que por eso les dan un apoyo tácito. Eso parece. Más que nada por si la antigua HB (que será el Sinn Fein de ETA, se ponga la gente como se ponga) llega, Dios no lo quiera, a gobernar Euskadi, ellos rasquen bola. Vamos, como en toda España. Lo he pensado siempre. Y alguna vez lo he escrito. Terrorista no es sólo el que dispara o activa el detonador, no. Es el que idea, el que protege, el que esconde, el que defiende, el que apoya. Ellos también son. Y para mí, el terrorista bueno es el terrorista muerto. ¿Y porqué pienso eso? Porque no deseo la muerte a ninguna persona. Siempre se dice que no es malo que hablen de uno aunque sea bien. Sí, ya se que le he dado la vuelta al dicho. Pero cuando se busca, se busca. Sinceramente, creo que quien debe saberlo, sabe quienes son. Lo que no sé es porqué no se hace nada. Supongo que será una especie de pacto de no agresión. Y dado que se han visto el deshielo de las relaciones entre EEUU y Cuba y la "desmilitarización" (lo entrecomillo porque me hace gracia el término) de las FARC, pues ellos han dado el paso, de cara a la galería, para que la gente les trate como a ellos. Un grupo revolucionario contra todo y todos y que son incapaces de conseguir nada si no es de forma violenta. Pero lo único que consiguen es odio, rechazo, repulsa aunque también miedo, huida y, seguramente, pobreza en algunas zonas porque más de uno y dos empresarios habrán desmontado sus negocios en el País Vasco para montarlo en otro sitio. Pero lo que, supuestamente reclaman, al menos para mí, es una invención. Eso que llaman Euskal Herria (creo que es separado) forma lo que siempre ha sido el Reino de Navarra. Se quieren atribuir algo que no es suyo. Al igual que la zona del País Vasco francés. Pero de eso no estoy seguro del todo. Habría que preguntarle a Jordi Hurtado. Pero matando y extorsionando no se consigue nada. Dolor, impotencia, miedo pero decisión para seguir adelante y hacerles frente. Pero lo de ahora y lo de hace un tiempo es una pantomima. Y lo del grupo de verificación, otra. ¿Quién es esa gente, de dónde ha salido y qué saben del problema? Como la presidenta de las madres de la Plaza de Mayo que también abrió la bocaza. A veces he pensado que, si es cierto lo que he oído, habría que meter a todos los etarras en una cárcel y que, por alguna razón misteriosa, la cárcel se queme. Esa gente ha matado a personas que su único mal era haber decidido dedicar su vida a proteger a los demás. Ellos incluidos. No son personas. Ni mucho menos. Eso sí, el gobierno no debería dar un paso atrás. Ni a un lado. Un grupo terrorista sólo defiende una dictadura. Y eso, por muchos partidos políticos que les respalden, no hace una democracia. Recuerden que su héroe Chávez llegó al poder tras ganar unas elecciones pero tras intentar un golpe de Estado. Pero Hitler también ganó unas elecciones. Garantes ambos de la democracia. Su democracia pero no la nuestra. Ha sido un desarme organización. Una pantomima (muchas veces he repetido la palabra) organizada. Pero la organización no se ha desarmado. Ni mucho menos. Seguirán yendo armados hasta a por el pan. Comprarán una pistola, lógico. Pero armados. Y mientras pase eso, habrá peligro.
06 abril 2017
Infancia estresada. Estrés infantil.
En los últimos tiempos se ha hablado mucho acerca que las depresiones que cogen los niños. Éso estuvo a punto de hacer cambiar el estrés del título por depresión. Todo el mundo tiene alguna vez la idea de que el estrés provoca depresión y/o la depresión provoca estrés (estrés deprimido, depresión estresada). ¿Porqué un niño se estresa y/o se deprime? Muchas causas y ninguna nueva. Comento ésto porque, como quiero dar a entender, esas causas existían hace mucho tiempo. La única diferencia es que en aquellos tiempos no había redes sociales, esmarfons y tanto sicólogo para lucir sus másteres y sus estudios. Loables, no quieran pensar mal. Uno es de ciencias y tiene la idea de que nunca se deja de aprender. Repito, nada es nuevo. Por supuesto que hay cosas más graves pero, por lo actual, quiero escribir sobre algo concreto. Vacaciones. Si, ese período que todo el mundo añora pero que más de uno termina deseando que termine. Yo voy a comparar con mi época. Igual no sea lo mejor pero es lo que controlo. De entrada diré que esa actualidad de la que hablo es la idea que alguien tuvo de aplicar en Madrid lo mismo que en Cantabria de poner una semana de vacaciones por cada dos meses de clases. ¿Y eso cómo se come? Muy fácil. 8 semanas de clase, 1 de vacaciones. A menos que se entienda una de vacaciones y siete de tajo (tajo que, en modo río, hay gente superada la decena de años que no sabe qué es ni dónde está). El tema es pensar en los niños. No en la famosa conciliación laboral de la que tanto se habla ni de los conocimientos básicos que les pueden hacer falta si siguen estudiando. Incluso para hacer crucigramas. En mis tiempos, las clases duraban 11 meses en EGB. Al menos en mi colegio. En septiembre, mientras se gestionaban las matrículas que no se habían hecho en junio y julio, se daban clases de repaso para las recuperaciones. Alrededor del 15 se empezaba y todo tipo de excursiones y vistas a museos eran en sábado. Cinco evaluaciones y finales. Y tras ellos, hasta el último día lectivo de julio, también clases de recuperación a las que se apuntaba gente de los otros colegios para preparar las recuperaciones de los finales. Las vacaciones de navidad empezaban el lectivo antes de Nochebuena y terminaban el 7 de enero. En Semana Santa era la semana y, en verano, sólo si habías aprobado todo, podrías pasar de clases en julio y medio septiembre. Ahora, Navidad es casi un mes, Semana Santa son 10 días y verano, lo más parecido, tres meses. Y en bachillerato, creo que eran tres evaluaciones con unas vacaciones parecidas en verano a los de ahora y a las de EGB en el resto. Deberes de todas las asignaturas en los que había que leer y escribir. ¿Y a qué va todo ésto? Pues que ese sistema educativo no traía estrés ni ganas de suicidarse ni abandono escolar en un nivel como el de ahora. Ahora mismo, rodeados de tecnología, de Google me lo hace todo, que tengo corrector ortográfico, que leer media hora me cansa, que el profesor no me puede gritar porque le denuncio o, mejor, le sacudo, porque es mas interesante lo que veo en el móvil que lo que dice en profesor pero luego le pongo verde porque me suspende. ¿Y a esta generación hay que darle más descanso? Que sí. Que no son todos. Pero, por desgracia, quien quiere estudiar y dejar los juegos y las chorradas (porque hacen esas cosas) para casa, son motivo de burla por sus compañeros.
Quieren que les den una semana de vacaciones cada ocho. Lo que les quedaba a los abuelos que hoy ya habrán estado hoy con ellos ya que las vacaciones de Semana Santa empiezan hoy. Casi habría que tener, a este paso, una semana de estudio de cada ocho. Lo único bueno de ésto es que el presidente de los padres de alumnos estaba de acuerdo con la patronal. Por raro que parezca, si. Luego con las famosas camisetitas verdes pidiendo algo que ya hay pero nadie se ha parado a pensarlo. Escuela pública de todos y para todos. Eso ya está. Aunque eso es otra cosa. Si los niños no tienen nada que hacer en casa para comprobar que se les ha quedado lo que les han contado en el colegio, el profesor debería hacer un control al empezar la clase. Pero eso sería motivo de protesta. Eso sabe hacer todo el mundo. Luego la gente se queja del nivel educativo y de fracaso escolar. ¿Vale de algo saber la colocación de los planetas, saber latín (si se sigue dando) o resolver una derivada? Pues a menos que se estudie astronomía, lenguas clásicas o ciencias exactas, nada. Pero es necesario que lo sepan porque lo necesitan para pasar de curso. Pero bueno, todo es porque, por alguna razón alguien decidió cambiar el modelo educativo y, en vez de mirar lo que hay para mejorar lo mejorable, eliminar lo que no valga y mantener el resto, cada gobierno ha hecho lo mismo. Habría que ver los cambios educativos que han hecho en Europa. Con un buen motivo se logran cosas. Y un motivo se consigue con un buen modelo. Eso es algo que deben estudiar y aprender. Pero bien.
05 abril 2017
Hay que tener cuidado.
En un principio no iba a escribir este artículo. Simplemente hay a poner un comentario en Facebook sobre el hombre del día. Más que nada para avisar a mis contactos de izquierda que comparten noticias de medios informativos directamente o de "comparticiones" que han compartido contactos suyos. Todo es porque esa noticia puede estar desfasada. Por mis horarios de trabajo, sólo puedo ver parte del informativo matinal (o el medio o el final) y la segunda edición del telediario. Pero ayer, como estuve en el Calderón, ésta no pude verla por lo que, para ver noticias tenía que esperar a esta mañana. La noticia del día la sabía porque, cuando puedo, sobre todo por la tarde, hecho un vistazo a los titulares del Marca y El Mundo. Si hay algún artículo que me interesa, y puedo, lo abro y lo leo. El primer titular de éste último daba la noticia del día. Pero hoy, viendo las noticias, ha saltado otro nombre. Su delito puede que no sea tan grave como el del otro. Ni mucho menos. Pero demuestra lo poco que valen las palabras de los que hablaban de una nueva forma de hacer política. Todo, por supuesto, referido a la política española porque a nivel mundial, esa noticia era otra mucho más cruel y despiadada. Pero volvamos al tema. El primer nombre, lógicamente, es Pedro Antonio Sánchez (ya conocido como PAS) que, no sé si obligado, no sé si por cuenta propia, decidió, de una vez, dimitir. Me da que es más lo primero, sobre todo por la segunda imputación. Lo único que han hecho es marear la perdiz hasta el último momento cuando se vio acorralado (él y el partido) y a punto de perder el poder. Esas son las cosas que a la gente le hace perder la fe en la política por culpa de algunos políticos. Piensan que todos son iguales. ¿Todos? No. Todos, no. Los míos, no. Eso pensarán algunos. Y aquí sale el segundo nombre y el que me ha hecho escribir este artículo. Ramón Espinar. Otro tipo al que le persigue la polémica porque no es la primera vez que salta a la palestra y no por lo que hace (¿hace algo?). Claro, que igual es él que persigue a la polémica para que se hable de él. La razón de todo es tan grave como verle en una foto (aunque no se de cuando pero parece ser actual) en la que se ve con la bandeja para comer con dos Coca-Colas. ¿Eso tiene delito?¿Tiene aceite de palma? No y no lo se. Pero la razón es que tuvo la ocurrencia de decir a los cuatro vientos que la gente dejara de beber el refresco por como trataba a sus empleados. Se la movida que hay desde hace un tiempo con la embotelladora del sur de Madrid. Pero de ahí a prohibir a la gente, como si fuera alguien, que la beba, va un trecho. Y, como costumbre que tiene su partido, en vez de decir el porqué de decir una cosa y hacer otra, echó balones fuera para quitarle hierro al asunto. Lo mismo que PAS. Yo voy a dimitir si me imputan. No, es que sólo investigan. No, es que fue error administrativo. No, es que el piso sólo se lo vendí a noseaquién. No, es que se debe hablar de corrupción. No, es que son unos bocazas. No, es que hablan sin pensar. No, es que si piensan, creen que los que no piensan son los que les oyen. No, es que no. Nombres del día sabiendo, seguro, que lo iban a ser. Y así estamos. A uno hay que crucificarle y al otro, darle un tirón de orejas. Ya estaba ayer el meme con el Ferreras. Tenemos a uno de Podemos acusado de pederastia y abuso sexual pero conectamos con Valencia donde uno del PP se ha saltado un semáforo. Cuidado con lo que se dice.
29 marzo 2017
Curiosidad morbosa. Morbo curioso.
Habría que preguntarle a Jordi Hurtado como era el tema hace un par de siglos pero creo que no habrá cambiado mucho. Por alguna extraña razón, el ser humano es curioso. Curioso por saber. ¿Pero saber qué? Lo que pasa a su alrededor. Ejemplo para que se entienda. Más allá de los abuelites que se apoyan en las vallas de obra para ver trabajar a los albañiles, el más ilustrativo es el de los atascos que se montan en la carretera por ver un accidente, no ya en su mismo sentido sino en el contrario. Y no te quiero decir nada si ven algo plateado en el suelo. ¿Porqué El Caso tenía tanta tirada? El morbo de saber. Morbo en aquella época sometido a la censura. Algo, por cierto, impuesto por la Iglesia en tiempos de Franco de los que los memóricos de la historia no dicen nada. Pero la gente lo compraba. Tanto se puede hablar de Susana Estrada de la que mucha gente no recordará o sabrá quién es. O era porque no se si seguirá viva. Esta mujer era una de las pioneras del (semi) destape en los finales de los 70. Siempre contaba la historia de la gente que iba a ver sus espectáculos y que, a ir quitándose la ropa, se tapaba los ojos con la mano pero abría los dedos lo justo para verla. La curiosidad de querer ver. El morbo de pensar que se podría ver mientras se lucha por no verlo.
Todo ésto viene por una publicación que puso en Facebook un antiguo compañero de trabajo. Es fotógrafo aficionado. Pero lo trabaja todo lo que rodea a la persona protagonista de la foto para que acompañe y sea tan protagonista de ella como la persona. Hasta aquí, bien. Pero el grueso de su creación es desnudo artístico. Pero hay gente que no entiende lo que es. Para ellos es una foto de una tía en pelotas y no entienden la razón por la que lo hace salvo que sea una exhibicionista. Eso sí, esa gente mira las fotos detenidamente aunque las critica. Las mira para ver si se ve algo, si hay algo fuera de sitio, .... Esa gente es de las que luego ve las películas de Pajares, Esteso, Ozores, .... Esas películas en las que, a las primeras de cambio y sin motivo aparente, la chica de turno se desnudaba. Esas películas que, cuando llegabas a casa de fiesta (al menos hace 15-20 años) y mientras comías algo, veías al poner la tele para que te entrara el sueño. Esa gente. Gente de un tipo que ha existido siempre. Muy puritanos de cara hacia fuera y viciosos hacia dentro. Es cierto que esa gente debe existir porque si todos fuéramos iguales, no sabríamos si lo que se hace está bien o mal. Pero al menos, no critiquen sólo porque saben que alguien va a ver lo que ha escrito y le van a dar una palmada en la espalda. Palmada que se la puede dar alguien peor.
Las fotos de mi compañero son bonitas por que, como dije antes, se lo curra para que sea digna, no de ver, no de mirar, que si, sino de admirar. Y a quien no le guste, que pase de largo. No se le pide nada más. Respeten un trabajo artístico que es muy diferente que una foto de una tía en bolas. Una tía en pelotas es muy diferente a una mujer desnuda. Una puede ser hasta chabacano. La otra, elegante, fina, delicada. Artística. Vamos a dejar a quien hace cosa que no nos gusta. Vamos a respetar su trabajo. ¿Nos molesta? Pues vamos por otro lado. Nada más. Otra cosa es que vayan a molestar. Eso no es.
Sigue, Jesús. Sigue y pasa de esa gente.
